
Caro, sin dinero
Se lo mando a tu anónimo
Que lo tengo en Enero
con cara de pésimo
Entro y suena Ordalía (ey)
Me visto de lujo con Christian Dior
Soy la Rosalía, con un millón me subo al lambo en ascensor
Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate
Tu quiere un lambo, yo quiero un yate
Quiero una vela
Que me llene toda la cuenta
Como a Christian en los cuarenta
Caro, sin dinero
Se lo mando a tu anónimo
Que lo tengo en Enero
con cara de pésimo
Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate
Tu quiere un lambo, yo quiero un yate
Quiero una vela
Que me llene toda la cuenta
Como a Dior en los cuarenta
Una moneda, dos monedas, agresivas las monedas
Lo mas surrealista están en rosaleda
En Japón, se pudre el sol
Y ahí sale el caracol
Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate Pa’ ti, pa mi, aguacate con tomate
Tu quiere un lambo, yo quiero un yate
(HEY)



Dos hermanos, vivían en una casa, a las afueras de Galicia, era una casa pequeña de madera, con dos habitaciones, un baño, y una cocina, estos eran huérfanos. Sus padres murieron en un accidente de coche, la madre se llamaba Isabel, como la hija y su esposo se llamaba Domingo, ellos trabajan en una pequeña fabrica de gafas, un día salieron rumbo al trabajo y por la carretera llegando a Vigo, un coche se desvío y sufrieron un accidente, del cual no sobrevivieron. Ellos siempre salían del trabajo a las dos del mediodía, y solían llegar a la casa a las tres, los niños ese día estaban esperándolos, con la mesa puesta, y con la comida echa, habían echo macarrones, conforme más pasaba el tiempo, los niños más se iban preocupando, y comenzaron a llamarlos, y no obtuvieron respuesta. Pasada una hora empiezan a llamar al teléfono de la casa, los niños lo cogen y preguntan que quién es, al otro lado del teléfono, la policía le dice: -Hola, sois Isabel y Carlos? -Sí. La policía empieza a contarle que sus padres han sufrido una accidente en la carretera, porque un coche les ha chocado, también les dice que están en la carretera A-56 y ellos se quedan sin palabras, cuando los policías cuelgan, los niños se abrazan y comienzan a llorar y tiran la comida, ya que nos les apetece comer, dejan la mesa puesta y se acuestan a hablar. Ellos hablan de como iban a sobrellevar esa situación, de como iban a ganar el dinero, y llegan al acuerdo de que esa misma mañana iban a buscar trabajo, Isabel puso un cartel, en el que ponía que una niña con la ESO, daba clases a niños de primaria, sin embargo Carlos intenta buscar trabajo en un bar, para trabajar la jornada completa. A Isabel la comienzan a llamar muchos padres, preguntándole horario, precios, si se desplazaba, su horario era flexible, la hora la daba a 6,50 euros y no se desplazaba, ya que ella no tenía coche, el único que tenía coche era su hermano, aún poniendo todos estos requisitos, tuvo a 5 niños a los que le daba clases particulares, aunque como eso le pareció poco se puso a buscar otro trabajo, y encontró un trabajo de media jornada en un bar de copas. Carlos encontró trabajo en un restaurante de 3 estrellas, ya que lo habían visto responsable, buen niño y educado. Carlos se hacía responsable de su hermana, ya que ella tenía 15 años y el tenía 18, en la casa habían dos coches uno de los padres, que ya no está, ya que quedo destrozado tras el accidente y otro de Carlos. Isabel se echo un novio, hace ya un año, y todos los fines de semana, los domingos por la tarde, se iban los cinco a un lago de Galicia, hacían un picnic y pasaban la tarde. Como los padres fallecieron ya no les apetecía ir, siempre se quedaban en casa los tres, Isabel, Carlos, y el novio de Isabel, Mingo, y remplazaron jugar a las cartas con irse al lago, hasta que un día Mingo propuso ir de nuevo al lago, a echar fotos, y los hermanos accedieron a ir, con la condición de que en vez de hacer el picnic, jugasen a las cartas. Llegó el domingo, se levantaron e hicieron asado de pollo para comer, comieron, recogieron la mesa, fregaron los platos y se fueron en el coche de Carlos camino al lago, antes de irse, Isabel y Mingo prepararon un bolso en el que metieron las cartas y tres botellas de agua, y se fueron. Por el camino Mingo, se dio cuenta que se había olvidado su cámara de hacer fotos, que aunque era antigua y se veía un poco borroso, le apetecía llevársela, a Carlos no le importó dar la vuelta, y volvieron a casa, cuando llegaron Mingo se bajo del coche, abrió la puerta, cogió la cámara, cerro, se volvió a meter en el coche, y metió la cámara en el bolso. Por fin llegaron al lago, aparcaron el coche detrás de unas plantas, y se dirigieron andando al lago, dejaron el bolso, y se dieron cuenta de que había un zapato, ese zapato era el que llevaba el padre de Isabel y Carlos, se asustaron mucho y cogieron un palo que había allí y los hermanos se pusieron a buscar en el lago si había alguna pertenencia más de sus padres, mientras que mingo le echaba una foto, esa foto se veía borrosa y con un color azulado. Al cabo de estar buscando mucho tiempo alguna otra pertenencia, encontraron un collar de oro, que llevaba siempre la madre, el collar tenía una cadena dorada, y abajo un circulo con el borde rodeado de oro blanco, y dentro estaban grabados el nombre de los dos hijos, es decir Carlos e Isabel y su fechas de nacimiento, cuando vieron eso, se pusieron muy sentimentales y lloraron muchísimo, Mingo que ya le había echado una foto buscando el collar, dejo de echar fotos y se puse a abrazarlos. Una hora después, se fueron llorando a casa, en el coche, en casa se acostaron los tres en la habitación, y decidieron no hacer la cena y no comer, todos se pusieron a ver una película llamada «Mi pequeño Pony», la cual le gusto a todos y le hizo olvidarse de lo malo, por un momento, y se quedaron todos mucho mas relajados y tranquilos, terminada la película, Isabel y Mingo se fueron a una habitación, y Carlos se fue a otra a acostarse hasta el día siguiente. A la mañana siguiente se levantaron, hicieron el desayuno, y se pusieron a hablar los tres, hablaron lo que sucedió aquella tarde, decidieron no volver más al lago, ya que les recordaba momentos antiguos, y lo pasaban mal, también acordaron que los domingos por las tardes verían películas en casa, pero Mingo cambio de tema y se pusieron los tres a hablar sobre la película.